RTVV, UN FOLLETIN POR ENTREGAS

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Protesta RTVV (intersindicalrtvv)

El domingo se cerró un capítulo de una novela que todavía está por escribir. Después de más de dos años, los caminos de la Generalitat Valenciana y de los trabajadores de Radio Televisió Valenciana (RTVV) coincidieron en algún punto y se cruzaron. Pero fue una conexión momentánea, coyuntural y necesaria, antes de divergir nuevamente hacia polos opuestos. Son largos meses, años, de desencuentros y de enfrentamientos. De lucha por el mantenimiento de un servicio público útil y en condiciones, pero, sobre todo, por la conservación de nuestra dignidad como trabajadores, como profesionales y como personas. Lo del servicio público, de momento, no ha sido posible. Pero, el amor propio ha conseguido salir de ésta, vivito y coleando. Ni las presiones malintencionadas de unos, ni la sana y recomendable divergencia de opinión entre los propios trabajadores han conseguido variar ni un milímetro el objetivo final: ser indemnizados de la mejor manera posible por un mal que no hemos buscado y que podía haberse evitado hasta el último momento. El cierre de la radio y la tele públicas de nuestra comunidad, nunca debería haber sido una opción. Había otras maneras, más inteligentes, más baratas y menos dolorosas de reconducir una situación que, es cierto, ya era insostenible. Y nos deben reparar por ello. A todos. A los trabajadores, por un lado, y a la sociedad valenciana, por otro.

Hasta aquí, los hechos. O mi lectura personal de los hechos. Pero, las personas tienen alma, necesidades y emociones… y aquí es donde quiero pararme y respirar. El sábado tuve la oportunidad de coincidir con más de mil compañeros, en la consulta organizado por el Comité de Empresa y vi de todo. Tristeza, resignación, firmeza, desesperación, lágrimas, sonrisas, abrazos, pitidos y algún que otro insulto. Hablé con muchos, muchísimos de ellos, como hacía mucho tiempo que no tenía oportunidad de hacerlo. Y la mayoría me enseñó un trocito de su alma, igual que yo iba mostrando una parte de la mía en cada conversación, cada saludo, cada muestra de afecto. A simple vista, algunos dirían que allí hubo intereses y sentimientos encontrados, pero mi opinión no es esa. Pienso que todos nos sentíamos a punto de ser desposeídos de algo que no tiene porqué avergonzarnos. Es decir, un buen trabajo, una maravillosa profesión (cada uno la suya) y una carrera que, en los casos más sangrantes, estaba a punto de cumplir un cuarto de siglo. Nos acusarán de no haber sabido defender todo eso antes con la mayor dignidad posible, y no les faltará razón. Pero el procedimiento no era arrasar con todo, porque sí, y llevarse por delante lo bueno, lo malo, lo regular y lo imprescindible.

Habrá otros momentos, muchos, para juzgar lo que los trabajadores hicimos durante estos 24 años y tendremos que encajar las críticas, rebatir los errores, mostrar nuestros argumentos o, incluso, bajar la cabeza y reconocer muchas cosas. Pero, también tenemos derecho a llorar sobre el hombro de la sociedad un mal que, como poco, ha cambiado de un plumazo nuestra vida laboral y personal sin darnos opción a elegir, opinar, proponer, o descartar nada. El llanto no durará mucho, se lo aseguro. Pero hay que desahogarse, vaciarse del todo por dentro, para tomar un aire renovado y continuar con nuestras vidas (otras vidas) y nuestra lucha.

A aquellos que estos días opinan que aceptando el acuerdo propuesto por la Generalitat hemos accedido al cierre de RTVV, les digo que NO!. No nos han dado más opción, porque nos han obligado a construirnos otro futuro y para ello necesitamos subsistir. No hemos perdido un gramo de dignidad, porque, si se dan cuenta, hemos conseguido mantener de lo malo, lo mejor: una indemnización aceptable y una puerta abierta para luchar de manera colectiva contra esta injusticia. Y nos queda amor propio de sobra, y cuerda y fondo y bemoles para esperar sentados a ver pasar por delante el cadáver de nuestro enemigo. Como decía al inicio, esta novela todavía tiene muchos capítulos por escribir. Y hay una larga cola de autores esperando a llenar todas esas páginas con palabras llenas de dignidad, de razones, de ilusión y de esperanzas. ¿Se les ocurre un buen título? A mi, unos cuantos.

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2 comentarios en “RTVV, UN FOLLETIN POR ENTREGAS

  1. Lirios

    Esto es como Juego de Tronos: parece q va a acabar todo porque matan al protagonista y tan solo es el final del primer libro….

    Cada una a lo suyo… Tu hablas de libros y yo de series… Aunque no se si referirme a juego de tronos o walking dead.

    Lo que está claro es que esto no ha acabado.

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