El fenómeno Happy y contra-happy

Enlace

Pero, ¡¡¡que ganas de bailar!!! De bailar, de rodar y de ser feliz!!! Es lo que se siente cuando uno oye la canción “Happy” de Pharrell Williams y ve la versión valenciana de su video. Les cuento… Este músico lanzó en noviembre este tema acompañado de un vídeoclip de 24 horas de duración y lo colgó en internet. Un dia entero en el que aparece gente, gente y más gente bailando al son de su canción. Es una melodia pegadiza, optimista, con una letra que viene a decir algo así como soy feliz como una perdiz y me importa un bledo lo que vengas a contarme. Porque estoy de subidón. La canción pertenece a la banda sonora de la película Gru Mi Villano Favorito 2 y en estos 4 meses se han grabado distintas versiones en ciudades de todo el planeta. Por supuesto, ya podemos disfrutar, como les digo, de la Valencia más Happy, y no tardarán en aparecer también Alicante, Castellón o, incluso, Tollos, Valldalba o Chelva. Y es que, el escenario es lo de menos. Lo importante es el mensaje y, sobre todo, los ciudadanos/actores/balilarines, animados a traves de las redes sociales, a participar en este videoclip.

La Ciudad de las Artes y las Ciencias, la Estación del Norte, el cauce del Túria, el edificio Veles e Vents, el Mercado Central… rincones maravillosos de una Valencia ufana y dichosa que, durante 4 minutos, olvida sus miserias y a sus políticos, para mostrarnos esta danza de la felicidad. Cuentan que cada uno de los protagonistas tuvo que bailar la canción entera y después escogieron sus “mejores momentos” para incluirlos en el montaje final del video. Se hicieron tomas de día y de noche, a gente que bailada andando o sobre una bici, solos o acompañados, en la calle o dentro de una tienda. También hay bailarines felices detrás del mostrador de una parada de mercado y coreografías ensayadas dentro de un autobús o con el mar de fondo. Espontáneos que pasaban por allí y se unían al baile y conductores que mueven el esqueleto sentados al volante de su propio vehículo. Ya les digo, pura dicha al son de la música.

Pero, era de esperar. No ha tardado nada en salir la versión Unhappy Valencia, que nos da una buena bofetada y nos regresa a ésta, nuestra realidad. Balilarines menos ufanos, sobre fondos decadentes, inacabados o arrasados. Léase oficinas del SERVEF, instalaciones de RTVV, sucursales de Bankia o la mismísima Ciudad de la Justícia donde estos días y ayer y mañana se juzgan corruptelas, robos, saqueos y leyes sacadas de la manga. Curiosamente, la Ciudad de las Artes y las Ciencias sirve de escenario para las dos versiones: unos destacan la magneficiencia de un proyecto que puso a Valencia en el mapa y a otros les sirve para ilustrar aquella realidad prometedora que se transformó en un humo negro que ahora sólo deja ver los restos de un trencadís imperfecto. Y es que, ya me contarán. Bailar sobre el futuro incierto de El Cabanyal o con las obras ruinosas del Nuevo Mestalla como fondo… pues no es bailar.

Así que, tenemos dos opciones. Podemos olvidarnos durante unos minutos de lo que prometimos ser y no fuimos, para celebrar lo que realmente somos (esta sería la versión Happy de la historia) o podemos zapatear sobre el cadáver de aquella felicidad que nos prometieron y que algunos se llevaron escondida en el doble fondo de un maletín, enredada entre sus trajes y junto con la prosperidad de un pueblo (versión Unhappy). Ustedes eligen. ¿Bailan o no bailan?


Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s